¿No os habéis dado cuenta de la creciente popularidad de los sacaleches? Cada vez son más las mujeres que utilizan un sacaleches para alimentar a sus bebés por las muchas ventajas de estos aparatos. De hecho, está demostrado que su uso estimula la producción de leche y evita dolores, permitiendo amamantar con leche materna en aquellos casos en que no se puede hacer directamente.

Hay veces que la lactancia materna no es tan idílica como pensamos y puede resultar un camino complicado y desconocido para muchas mamás que no consiguen dar el pecho como habían imaginado y a veces soñado.  Por eso, en esos momentos un sacaleches puede ayudar, y mucho...

Está claro que la lactancia materna es la mejor opción, aunque esto es una decisión muy personal que debe decidir cada mujer.

Hoy en nuestro blog os queremos  enumerar algunas situaciones en las que se hace imprescindible recurrir a un sacaleches si queremos que el bebé tome lecha materna.

 

1.    En los casos de bebés prematuros es muy común que el bebé no pueda mamar o si lo hace, no extraiga la leche de manera adecuada; en estos casos una solución perfecta es extraer la leche materna con un sacaleches y ofrecerla al bebé en un biberón con una tetina adecuada.

 

2.    Hay veces que los bebés tienen patologías en la boca o el paladar que les impide succionar correctamente, por ello, el recurrir a un sacaleches a veces es la única opción para que estos bebés puedan tomar leche materna. Algunas de esas afecciones pueden ser frenillo o labio leporino entre otras.

 

3.    Si nos encontramos ante un episodio en el que el bebé está enfermo y esto impide que pueda mamar por sí mismo,  recurrir a un sacaleches es una buena alternativa.

 

4.    Otras situaciones en las que una mamá puede recurrir a un sacaleches para facilitar la continuidad de la lactancia, es en aquello casos en los que ésta tenga que tomar algún tipo de medicación incompatible con la lactancia ya que se secreta en la leche materna. En estos casos, se puede recurrir a realizar una extracción de leche en los días previos a la ingesta de la medicación, para poder proporcionar leche materna durante los días que dure el tratamiento.

 

5.    Y cuando las mamás se tienen que reincorporar al trabajo, los sacaleches suelen ser de gran utilidad para poder continuar con la lactancia materna, dejando biberones preparados a los cuidadores del bebé e incluso sacándose le leche en los momentos de subida de la leche durante la jornada laboral. ¡Bebé alimentado y mama tranquila!

 

Desde aquí mucho animo a todas las mamás que elegís dar el pecho y a las que no. La lactancia materna es siempre una opción muy personal.